
Una persona tiene que agradecer de todo corazón, el amor y cariño de sus padres; en mi caso, a los míos, ésos que durante años de trabajo y sacrificio brindaron a nuestra familia un mejor acomodo en este planeta azul.
La dedicación es parte de aquellos seres que se llaman padres, la entrega de sus días y noches son invalorables. Mis padres juntos asumieron la delicada tarea de dar lo mejor de sí para que también seamos mejores seres humanos; muchas veces después de una larga jornada de trabajo me apoyo en la ventana de mi casa y me detengo a observar el discurrir de los cientos de personas y coches que transitan por las aceras y carreteras, es como si una extraña fuerza invisible y les impeliese a caminar de prisa, a hundir el pedal del acelerador y correr a gran velocidad en los coches; en verdad que se corre, corremos para ser mas exactos, se nos va la vida en ellos y es verdad, las cifras de accidentes de tránsito han caídos, según dice la Dirección de Tráfico, pero sigue habiendo, pese al radar y los controles del ¨soplum¨ para ver si el conductos va bebido.
Existe una necesidad cuasi vital de ir con prisas, quizás imaginemos que nuestro tiempo pareciese esfumarsénos, sino mas mas a prisa que el tiempo mismo.Vivo con mi familia, en un entorno natural privilegiado,Bermeo, así se llama ésta parte de nuestro azul planeta, el lugar en si suscita obligatoriamente a pausar esta prisa diaria, a observar estos bosques, que siempre nos sorprende, pues sí, de ello va está pequeña historia; en una oportunidad mientras conducía en dirección al trabajo, 7 de la mañana dicho sea para ser mas exactos, observé a un cuervo plantado sobre la carretera, el ave en cuestión trataba de retirar con el pico, los restos de un animalillo muerto y inmisericordemente había sido incrustado en el asfalto por el peso de los coches, camiones y demás vehículos rodantes que transitan por aquella sinuosa carretera; me encontraba a 20 metros pero le pude ver perfectamente, allí estaba él audaz, tenaz, picotazo tras picotazo zampandose su desayuno; y de pronto apareció él y/o quizás ella, raudo, rauda, rápido, rápida, y ¡ZASS! reparó en él, nuestro cuervo en mención que ajeno al poderío de los caballos de fuerza del ¨buga¨ de él y/o ella esta in extremis a ser atropellado que a esa hora de la mañana me había adelantado peligrosamente en línea continua; él y/o ella proyectó su neuroris matutina en nuestro cuervo, así que pisó el acelerador a fondo, quería cogerlo, atropellarlo eso era claro, y nuestro cuervo mantenía firmemente su empeño, picotazo tras picotazo sobre aquel despojo, su desayuno matutino o cena tal vez, y así pues, mientras tanto él y/ o ella, que dado que era sábado sabadete, regresaría imagino de un bar y/o pub después de haberse desgañitado con los estribillos de Moskorriz, gaznate seco, ojos inyectados, amante de la EuskalHerria profunda, flora y fauna incluida, del Euskera, del Athletic de toda la vida y todo aquello que implica ser vasco; estaba allí, pisando el acelerador, neurosis a tope,clara intención enfilada, cuervo al frente y a ¨cargarse¨ al ¨bicharrajo¨ en mención claro está y ¡ZASS! de pronto por una rápida reacción que se me antojó a extraña fuerza invisible, el cuervo se elevó por encima del coche de él y/o ella y prosiguió con su desayuno; le esquive delicadamente, él no se movió y me graznó, algo que se antojó un !gracias colega¡.
Ahora bien él y/o ella patinó y se estrelló contra un a de las vallas de protección de la carretera ( quitamiedo lo llaman así por estos lares ), parabrisas roto, carrocería aplastada de un lado, y sale, le veo, es él o ella, es difícil definir con ésta moda andrógina,ésa que le disfraza de pie a cabeza, cabellos largos, facciones de chico/chica ¡ puto cuervo! exclama al fin, es ella...o él...total presto auxilio y retomó mi camino hay que trabajar me digo y llegue retrasado, no hay gracias, ni hasta luego, le ayudo y me voy a volandas a mi trabajo .
Mundo moderno, pienso mientras conduzco,prisas, actitudes avasalladoras es lo usual en estos días de la globalización del planeta azul; aquellos principios que caracterizan a la persona de buen hacer se han volatilizado, se han ido con aquella parte de la historia que albergaba a nuestros abuelos y abuelas, los valores de antaño se han esfumado,son anticuados, impropios de éste mundo moderno y de la predica de esa banda empresarios-banqueros malhechores que busca un buen acomodo ¨cargándose¨ a este planeta azul, flora y faunas incluidos.
Se ha engendrado una generación despiadada no solo consigo mismo, sino con los demás, una generación que se ahoga en su propio hedonismo, en la pasión por lo material, el dinero; aquellos que toman las cosas sin saborearlas, ésos que timan los sentimientos,la maternidad y paternidad como si fuese una enfermedad infecciosa, amantes de una supuesta autonomía de la voluntad, ésa, de hacer lo que quieras porque te apetece, sin que exista mas límites mas que la exploración de su propia malsanidad, nada parece se saciado, y ¿ hacia donde los lleva ese camino?
A veces cuando platico por teléfono con mis padres en Perú, le digo que nos educaron para un mundo que ya no existe, un planeta azul que desapareció hace tiempo,y que debido a nuestras prisas no le observamos en tiempo real.